El director abre su mesa
Cada campaña vive en la computadora de quien la dirige. Doble clic y la mesa está encendida.
El brasero donde se cuentan historias.
Una mesa para jugar rol con tus amigos: el mapa, las fichas, la luz y los dados, en una sola pantalla. Sin cuotas, sin suscripciones y sin límite de espacio.
Esta página es de acceso libre. Las mesas no: a una mesa se entra con invitación, siempre.
Ver cómo funcionaCada campaña vive en la computadora de quien la dirige. Doble clic y la mesa está encendida.
A toda mesa se entra con invitación, siempre: también a las públicas. El enlace llega con su código puesto — escribes tu nombre y tu clave, y ya estás dentro.
Tu ficha, tus dados, tu luz. Todo se ve igual en la pantalla del director y en tu celular.
Importa tu mapa de Tiled. La niebla se abre casilla por casilla y los muros tapan la vista de verdad.
Con todos los números calculados por la mesa. Nada de sumar a mano.
Cada personaje alumbra con sus propios ojos. Lo que no ves, no se dibuja.
Las tiradas se resuelven en la mesa, así que todos ven el mismo resultado. Y queda constancia de todo.
El director pone la música y todos la oyen en el mismo segundo, sin descargarla.
Los paneles se vuelven cajones y todo se maneja con el dedo. Un dedo para mover, dos para mirar.
Con tu correo y una contraseña. Te llega un correo para confirmarlo, y hasta entonces no se puede bajar nada.
Es el archivo Braciere.zip. Se te guarda en Descargas, como cualquier cosa que bajas de internet.
Clic derecho en el archivo → Extraer todo. Adentro hay un Braciere.exe: doble clic y se abre solo en tu navegador. Ahí vive tu mesa. (Al lado hay un INICIAR.bat que hace exactamente lo mismo, por si acaso.)
Ya dentro: Crear nueva campaña. Te pregunta en qué carpeta quieres guardar tus campañas —esa queda fija, elígela con calma— y luego el nombre. Él solo baja y descomprime la campaña en su propia carpeta.
El programa no trae ningún sistema de juego: es solo el motor. El sistema —las clases, las ancestrias, las reglas y las cartas— va aparte, en un solo archivo. Dentro de la mesa: botón Importar sistema → Importar desde tu computadora; eliges el archivo y la hoja de personaje se acomoda sola.
Si ese sistema ya está autorizado, aparece en El catálogo, ahí mismo: le das Usar y el programa lo baja solo. Hoy el catálogo está vacío: los paquetes se van publicando conforme sus autores los autoricen.
El programa te da un enlace de invitación: mándaselo. A toda mesa se entra con invitación, siempre.
Tus campañas viven en tu computadora, no en internet. La mesa se enciende cuando abres el programa y se apaga cuando lo cierras.
Nada. Gratis de verdad: no hay plan de pago, ni candados que se abran con dinero, ni límite de espacio. Si algún día quieres apoyar al creador, se puede; si no, se juega igual.
Te mandamos un correo para confirmar que es tuyo. Hasta que no lo confirmes, no se puede descargar.
Te mandamos un enlace para poner una contraseña nueva.